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Desde imitaciones de productos de diseño hasta ofertas de trabajo demasiado buenas para ser verdad, aquí tienes cinco estafas comunes que los defraudadores utilizan para engañar a los adolescentes y robarles su dinero y datos confidenciales.

La mayoría de los adolescentes, si bien no son tan impresionables como los niños pequeños, pueden verse afectados por diversas influencias externas. Si eres uno de ellos, probablemente no hayas experimentado los altibajos de la vida y seas demasiado confiado y fácil de manipular. Esa confianza, inocencia y ingenuidad propias de la juventud pueden convertirte en un blanco fácil para los estafadores que buscan robarte tu dinero o tus datos personales.


Analicemos algunas estafas comunes dirigidas a adolescentes y qué debemos tener en cuenta para prevenirlas. Si eres padre o madre, quizás quieras compartir estos consejos con tus hijos y ayudarlos a ellos —y a toda tu familia— a mantenerse seguros en línea.


1. Estafas en redes sociales. Dado que las redes sociales son el espacio digital predilecto de la mayoría de los adolescentes, es lógico que los estafadores intenten aprovecharse de ellos donde pasan la mayor parte del tiempo. Las estafas en redes sociales se presentan de diversas formas y tamaños, por lo que no existe una fórmula única. Algunas de las más comunes se hacen pasar por enlaces a artículos de prensa sensacionalista con titulares impactantes sobre celebridades; sin embargo, al hacer clic en dicho enlace, se le redirige a un sitio web malicioso.

2. Artículos de lujo con descuento. Otra estafa común que prolifera en línea, incluso a través de anuncios falsos en redes sociales, consiste en ofrecer artículos de lujo a precios ridículamente bajos. Para que sus ofertas resulten atractivas para los adolescentes, los estafadores intentan ofrecer marcas y productos que les llamen la atención, como zapatillas de edición limitada demasiado caras para la mayoría, ropa de marcas cuyo precio suele ser prohibitivo con una paga semanal o un trabajo a tiempo parcial, o tiendas en línea falsas de Ray-Ban.

3. Estafas de becas: Al acercarse la graduación de la preparatoria, los jóvenes comienzan a planificar su futuro, que a menudo implica cursar estudios universitarios. Sin embargo, dependiendo de la universidad, la matrícula puede resultar muy costosa, lo que los lleva a buscar becas que cubran, al menos parcialmente, los gastos. Los estafadores se aprovechan de los estudiantes que buscan ayuda financiera creando becas fraudulentas de diversas formas.
Por ejemplo, estos programas de becas fraudulentas suelen exigir al solicitante el pago de una «cuota de inscripción»; sin embargo, no existe ninguna beca y el estafador se queda con el dinero. Otra forma de estafa es mediante un sorteo de becas, en el que se exige al participante el pago de una «comisión de tramitación» o una «comisión de desembolso» supuestamente relacionada con impuestos, pero el resultado final es el mismo.


4. Estafas laborales. Ser adolescente y tener intereses tan variados como ir a conciertos, viajar, coleccionar zapatillas o seguir las últimas tendencias en moda no es fácil, sobre todo porque la paga semanal no alcanza para todo. Por eso, es lógico que quieras buscar un trabajo a tiempo parcial para cubrir tus gastos.
Para aprovecharse de los jóvenes que buscan empleo, los ciberdelincuentes crean ofertas de trabajo fraudulentas que suelen parecer demasiado buenas para ser verdad. Publican ofertas falsas en portales de empleo legítimos y, por lo general, ofrecen puestos que permiten trabajar desde casa con un sueldo elevado. Sin embargo, su objetivo final es obtener información personal de sus víctimas para utilizarla en diversas actividades ilícitas, como abrir cuentas bancarias a su nombre o suplantar su identidad para falsificar documentos.


5. Estafas de suplantación de identidad en línea. Como ocurre con muchas cosas en l